Los efectos del empleo militar de la bomba atómica por los Estados Unidos fueron tan espantosos que aún hoy a los investigadores y estudiosos de esos días, se les hace inexplicable la alegría con la que los medios de comunicación de todo el mundo recibieron la noticia. Terminado el conflicto, empezaron los estudios para evaluar en toda su magnitud los efectos de los experimentos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki. Los pavorosos resultados en relación a los seres humanos (y en general a los seres vivos) que se encontraban en el radio de acción de la bomba quedaron a la vista. Quemaduras irreversibles, músculos que se retraían hasta provocar la deformación total de los miembros, ojos cegados de por vida, la piel que se caía en trozos, sin contar la esterilidad y desequilibrios celulares y emocionales que traían otras dolencias irreparables. Nunca la humanidad había conocido tanto salvajismo. Y será a partir de la toma de conciencia de la barbarie realizada que empezarán a tomar cuerpo y forma lo que hoy llamamos organizaciones pacifistas. Pero ya el mal no tenía vueltas, el hombre había escrito la página más salvaje y desgarradora de su larga historia.x
(Historia de la Noticia: De matar y morir)

1 comentarios:
Para no olvidarlo jamás.
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